Descripción
Seamos sinceros, el espejo de toda la vida. Este es redondo, pequeño y no abulta nada en el bolso. La verdad es que un espejo de mano no falla, porque al final todas lo usamos, y más en una boda para retocarse el pintalabios o el moño. Va con un vinilo transparente muy fino, no es una pegatina gorda, con los nombres de los novios y la fecha de la boda. Práctico y un recuerdo que te llevas a casa. A partir de 10 unidades.


























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