Descripción
Cuando la familia se reúne en casa para comer, siempre hay alguien que no encuentra el abridor. Para que no pase en la tuya, este abridor de imán es perfecto. Lo pones en la nevera y ahí se queda, fijo, listo para cuando haga falta. Es redondo y lleva una pegatina con un niño de comunión, con el pelo moreno, con su traje de marinero. Y claro, le ponemos el nombre y la fecha de la comunión. Un detalle práctico que usarán muchísimas veces. A partir de 10 unidades.












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