Descripción
No es por nada, pero a nosotros este detalle nos encanta. En vez de la típica figurita que nadie sabe dónde meter, tus invitados se llevan una maceta con semillas de cactus, que no veas qué bien queda. No necesita mucho cuidado y es de esos regalos que duran años, no dos días. Así, cada vez que lo vean crecer, se acordarán de la comunión. Incluye maceta, tierra y semillas, y le ponemos la etiqueta personalizada con el nombre y la fecha del día. Un recuerdo de la buena, te lo digo yo. A partir de 10 unidades.



























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